DESDE EL SIGLO XI

RAÍCES MEDIEVALES

El origen de la finca se remonta al 1.077 d.C., época en la que perteneció al Monasterio de Santa María de Herrera. Su conjunto de edificios, al abrigo de los montes Obarenes, antaño funcionaron como monasterio, cuartel, escuela, hospital de peregrinos del Camino de Santiago y ermita, que hoy en día permanece abierta dando cobijo a nuestra patrona, la Virgen de la Pera.